
Los restos de Julio César Tapara Tejada (23), el estudiante becado fallecido en Tokio (Japón), llegarán a Arequipa en los próximos días, tras las denuncias de sus parientes, quienes acusaron al ministerio de Relaciones Exteriores de negar ayuda para la repatriación.
Sonia, hermana del joven, confirmó que la Cancillería tomó contacto con la familia para efectuar el proceso. Los restos de Julio César, que permanecían en una morgue del país asiático, serán cremados debido a la diferencia abismal en el precio que iban a pagar si decidían traer el cuerpo como tal.
“La Cancillería y el consulado (de Tokio) están coordinando conjuntamente con nosotros para la repatriación y cremación de sus restos”, dijo el último miércoles. Hoy, 6 de octubre, se celebrará una misa en la Iglesia Fernando Rey del distrito de Socabaya, donde la víctima nació.
Desde niño, Tapara destacó en los estudios: ingresó al Colegio Mayor Presidente del Perú de Arequipa (ahora Colegio de Alto Rendimiento – COAR) y luego a la Universidad Católica del Perú, donde optó por la carrera de Física.
En 2018 obtuvo una beca en el prestigioso Instituto Tecnológico de Tokio y viajó cargado de sueños. La última comunicación que mantuvo con sus familiares fue el 21 de agosto.

“Lo llamé como cada semana, incluso le insistí varias veces hasta que me contestó y me dijo: ‘Papito, estoy ocupado con mi tesis. Yo los llamo después”, contó su progenitor a La República.
En su cuarto lucen diplomas sobre su cama y afuera, en el pasadizo, sus padres armaron un altar con velas, fotos y decenas de medallas que ganó en varios concursos académicos desde niño. Lo único que sabían era que Julio César estaba solicitando una maestría y que un docente lo estaba ayudando con la tesis. Ellos esperaban tenerlo de vuelta en diciembre tras culminar su carrera.
Estudiaba Física en japonés, dominaba cinco idiomas y era profesor de español en un colegio de secundaria en Japón. “Siempre ha sobresalido en los estudios. Me decía, mamita yo quiero crear formulas físicas que aporten a la ciencia, a la sociedad”, recordó su madre, desconcertada porque aún desconoce las causas del deceso.
Hay poca información sobre la muerte. Solo se sabe que el joven fue hallado sin vida en la habitación donde residía, en el distrito de Ōta (Tokio); y que la policía de Japón ya entregó los resultados de los exámenes practicados al cuerpo de su hijo a las autoridades peruanas.
“Mi hijo no tenía ningún problema de salud ni psicológico. Iba al gimnasio, tenía una alimentación saludable, no tomaba alcohol, ni fumaba; por eso nos parece extraña su muerte y queremos que se investigue”, ha pedido su padre, que también espera recibir esos informes policiales.
Gracias a la ayuda económica de sus compañeros en Japón y Arequipa, lograrán costear todo el traslado. La Cancillería también les ayudará en alguna parte con esos gastos a la familia.
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