
Después de haber participado en el Encuentro de Empresarios del Transporte de Carga, en Montenegro (Quindío), el presidente de la República, Gustavo Petro, tomó la decisión de trasladarse a Neiva, Huila, para ponerse al frente del caso del asesinato de ocho uniformados de la Policía Nacional en la vereda Corozal.
Los uniformados fallecieron en medio de un atentado que fue ocasionado por un artefacto explosivo que detonó mientras se trasladaban en una camioneta en la vereda del departamento de Huila.
Una vez conocido el ataque, Petro dio la indicación a los ministros de Defensa, del Interior y al director general de la Policía Nacional de instalar un puesto de mando unificado (PMU) en esa ciudad para tomar decisiones urgentes frente al ataque.
Antes de llegar a la capital huilense, el presidente se refirió al lamentable hecho:
“Aquí han muerto ocho policías hoy, en San Luis, Neiva, si ese es el camino, todo lo que estoy hablando es carreta, se evapora, en el oficio de matarnos unos con los otros nosotros no tenemos posibilidades de pensar en el tren, en la modernización, ni en la altillanura, nos enredamos en una especie de sifón de sangre que no hemos podido resolver”, afirmó Petro.
En desarrollo…
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